AI acelera ruptura de firmas ECDSA y amenaza la seguridad de wallets Ethereum

Investigadores de Ethereum alertan que los últimos avances en IA para resolver problemas matemáticos podrían vulnerar el algoritmo ECDSA y poner en riesgo los monederos en cuestión de meses.
Dos investigadores de Ethereum advierten que los últimos avances en IA para resolver problemas matemáticos podrían, en el peor de los casos, comprometer el esquema de firma ECDSA que protege la mayoría de los monederos en cuestión de meses. Justin Drake, co‑autor del protocolo de firma de Ethereum, lanzó una alerta en X pidiendo a la comunidad que active un «modo bunker» mientras la comunidad evalúa el riesgo.
Riesgo emergente de IA en criptofirmas
Los modelos de IA generativa, combinados con técnicas de aprendizaje profundo para la búsqueda de colisiones y la resolución de ecuaciones algebraicas, han demostrado una capacidad sin precedentes para acelerar problemas que antes se consideraban intratables. En el contexto de la criptografía de curva elíptica, la tarea crítica es el discrete logarithm problem (DLP) sobre curvas de 256 bits, cuya complejidad clásica se estima en ~2128 operaciones. Un algoritmo basado en IA que reduzca esa complejidad aun en un factor de 106 podría convertir un ataque de décadas en una operación de meses en una granja de GPU.
Cómo funciona la firma ECDSA y por qué es vulnerable
ECDSA (Elliptic Curve Digital Signature Algorithm) genera una firma a partir de una clave privada sk y una clave pública pk = G * sk, donde G es el generador de la curva. Cada transacción firmada revela pk, pero nunca el sk. La seguridad se basa en que, a partir del hash de la clave pública (hash(pk)), es computacionalmente imposible recuperar sk. Sin embargo, si un atacante logra resolver el DLP para la curva utilizada, puede derivar sk directamente y firmar transacciones a voluntad.
Los investigadores señalan que la exposición de la clave pública ocurre en el momento en que una dirección firma por primera vez. «Una vez que la clave pública está visible, el atacante solo necesita romper el DLP para obtener la clave privada», explica Drake. En contraste, las direcciones que nunca han firmado mantienen únicamente el hash de la clave pública, lo que sigue siendo seguro bajo los supuestos actuales.
Recomendaciones de los investigadores — modo bunker
Justin Drake propone una estrategia de mitigación inmediata que consiste en mover los fondos a direcciones que nunca hayan firmado. La lógica es sencilla: mientras la clave pública permanezca oculta, la única vía de ataque sería romper el hash, algo que sigue siendo impracticable con la tecnología actual.
«Los desarrolladores deben activar un modo bunker y mover fondos a direcciones que nunca hayan firmado transacciones», declaró Drake en X.
Además, Drake sugiere:
- Auditar todos los contratos que exijan firmas ECDSA y migrarlos a esquemas basados en hash.
- Implementar firmas de recuperación de clave pública (
ecrecover) sólo cuando sea estrictamente necesario. - Mantener fondos en wallets fríos que nunca hayan interactuado con la red.
Vitalik Buterin, co‑fundador de Ethereum, respondió con cautela:
«He perdido más dinero por migraciones fallidas que por hackeos, así que la prisa puede ser contraproducente», advirtió Buterin.
Buterin subraya que, aunque la amenaza es real, la comunidad debe equilibrar la velocidad de la respuesta con la robustez de cualquier cambio estructural.
Perspectiva a largo plazo — arquitecturas basadas en hash
Ante la posibilidad de que la IA debilite tanto los esquemas basados en curvas como los considerados «cuánticamente seguros» (por ejemplo, criptografía basada en retículos), la comunidad está explorando alternativas que reduzcan la dependencia de operaciones matemáticas vulnerables. Una propuesta emergente es el uso extensivo de funciones hash criptográficas (SHA‑256, Keccak‑256) para construir firmas y pruebas de conocimiento cero que no requieran exponerse a problemas de logaritmo discreto.
Este enfoque tiene dos ventajas claras: primero, los hashes actuales siguen siendo resistentes a ataques de IA conocidos; segundo, la arquitectura basada en hash simplifica la verificación en dispositivos con recursos limitados, lo que podría favorecer la adopción de wallets ligeras.
Sin embargo, la transición no será trivial. Los contratos inteligentes existentes están profundamente integrados con ECDSA, y migrar a un modelo hash‑only requerirá actualizaciones de capa de aplicación, auditorías exhaustivas y, probablemente, la emisión de nuevos estándares de firma dentro de la Ethereum Improvement Proposal (EIP) correspondiente.
Qué significa este debate para los usuarios y desarrolladores
Para los usuarios finales, la recomendación inmediata es revisar la actividad de sus direcciones y, si alguna ha firmado recientemente, considerar la migración a una nueva cuenta que nunca haya interactuado con la cadena. Los desarrolladores, por su parte, deben evaluar la exposición de sus contratos a firmas ECDSA y planificar una hoja de ruta que incluya pruebas de concepto basadas en hash.
En última instancia, la amenaza subraya una tendencia más amplia: la convergencia de IA y criptografía está forzando a la industria a replantear supuestos que durante años se consideraron inmutables. La velocidad con la que la comunidad responda determinará si la seguridad de Ethereum se mantiene robusta o si los atacantes logran una ruptura práctica antes de que se implementen mitigaciones a gran escala.
